Reseña: Los afectos de Rodrigo Hasbún

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Los afectos, por Rodrigo Hasbún (Literatura Random House, 2015)

Basada en hechos reales, la novela Los afectos (Literatura Random House 2015) de Rodrigo Hasbún retrata el exilio de la familia alemana Ertl en Bolivia después de la Segunda Guerra Mundial. Hans, patriarca de las Ertl, fue el camarógrafo estrella de Leni Riefenstahl en la Alemania Nazi. Ya en América, él decide continuar con sus actividades cinematográficas y emprende la búsqueda del legendario reino Inca de Paitití. Esta expedición determina el inicio de la disolución familiar de los Ertl y descubre la problemática dinámica de sus relaciones hasta los convulsos años setentas.

En este contexto, Hasbún contrasta con habilidad las imágenes públicas de sus personajes con su sentir más íntimo. Para lograr estos matices, el autor construye una novela polifónica dominada por las voces de las hijas de Hans, las hermanas Heidi, Trixi y Monika. Heidi narra su aventura en búsqueda de Paitití junto con el padre, sus ayudantes y Monika. Trixi se concentra en describir la desintegración de su familia, proceso paralelo a su progresivo confinamiento personal en La Paz. Las intervenciones de Monika consisten en monólogos en torno a su vida adulta desde su matrimonio hasta su militancia. En menor medida, participan Reinhard, uno de los amantes de Monika, y, en algunos capítulos, un narrador omnisciente se apodera de la historia. La narración coral nos permite asomarnos hacia la intimidad de los miembros de la familia Ertl y observarla desde diversas aristas. Las reflexiones de los distintos narradores posibilita al lector construir a los personajes y así acceder a sus afectos más privados. Hasbún acierta al hacer éstas impresiones parciales, pues delatan la aparente desvinculación entre la vida pública y privada de sus personajes.

En ese sentido, la figura de Hans como la de un reconocido fotógrafo de carácter explorador y temerario se resume, para sus hijas, a la de un padre abandónico. La conducta aventurera del patriarca es heredada por su hija mayor Monika. Después de abandonar a su esposo, ella se hace parte del Ejército de Liberación Nacional en Bolivia y sufre el destino más trágico de los personajes. Sin embargo, Monika no se limita a una personalidad histórica. Su complejidad emocional es retratada con sobriedad al punto que se ilumina una nueva subjetividad fuera de su identidad pública de militante sanguinaria y vengadora.

La historia de la familia Erlt podría leerse a través del fracaso de sus utopías. Si en el caso del padre es el descubrimiento de Paitití; en el de Trixi y Heidi, la experiencia del amor; y en el de Monika, el triunfo de la lucha armada, la persecución de éstas quimeras solo termina distanciando a los miembros del clan. Si bien las relaciones de sangre y los recuerdos siempre permanecen, casi al final de la novela Trixi señala que “la memoria no es un lugar seguro. Ahí también las cosas se desfiguran y se pierden. Ahí también terminamos alejándonos de la gente que más amamos” (134). En el caso de los Erlt, la memoria no salva a los miembros de ésta familia. Por el contrario, rompe sus relaciones y los confina en su soledad.

En resumen, en Los afectos, Hasbún hace uso de hechos y personajes históricos y, acompañado de una prosa transparente, narra una ficción en la que se retrata la vida íntima de los Erlt, familia de extranjeros en Bolivia y extranjeros dentro de su propio clan.