Horror Chilensis: Entrevista con James Staig Limidoro sobre los Cómics de Horror Chilenos

Este sábado en el primer congreso del Texas Comic Arts and Cultures Conference, James Staig Limidoro participará en un panel titulado «The Cultures of Latin American Comics and Graphic Novels: From the Río Bravo to the Cono Sur.» Siguiendo esta serie de ponencias el profesor William Nericcio de San Diego State University presentará sobre los cómics de unos de los creadores hispanos más reconocidos en los Estados Unidos, tales como Gus Arriola, Sergio Aragonés, los Hermanos Hernández y Lalo Alcaraz. Todas estas ponencias prometen elaborar una visión amplia del rol del cómic y las narrativas gráficas por toda América Latina (e incluyo los Estados Unidos en mi definición de América Latina).
Esta semana tuve la oportunidad de hacerle unas preguntas a James Staig Limidoro sobre su ponencia que se titula «Horror Chilensis: Monsters and Sources of Horror in New Chilean Comics.»

 

Sam Cannon: En el título de tu ponencia mencionas el concepto del «nuevo cómic chileno,» ¿a partir de qué momento o de qué publicación vez esta nueva etapa de cómics en Chile?

James Staig Limidoro: Es difícil especificar una fecha exacta o un momento en que se genera una nueva corriente fuerte del comic en Chile. Yo diría que el punto de partida debe haber sido Roadstory que es una novelle de Fuguet y que fue ilustrada por Gonzalo Martínez. Esta novela marcó un cambio en los hábitos de consumo literario en Chile pues por primera vez, y yo asumo que gracias al nombre de Fuguet, un texto de este género se establecía como parte del canon de lectura en el país. De ahí en adelante han surgido excelentes trabajos que han hecho crecer el mundo de la narrativa gráfica en Chile, aunque la perspectiva histórica nunca ha sido mi fuerte pero creo no equivocarme al establecer este como el punto de partida, al menos en cuanto a aspectos de consumo se refiere.

SC: También te enfocas en cómics de horror, ¿por qué crees que hay una producción significante de cómics de horror en este momento?

JSL: Creo que existen dos posibles lecturas frente a este fenómeno; por una parte el género del horror va mano a mano con la posibilidad de una mayor difusión de estas producciones. Pienso que cuando tomamos en consideración cual es el público estereotípico de los comics debemos establecer una distancia entre lo que sucede en Chile y el género aquí en Estados Unidos; mientras el consumo de comics es un fenómeno mucho más difundido aquí, en Chile el público es menor y tiene un fuerte estigma social de inmadurez en el cual se relaciona cualquier tipo de arte secuencial con la infancia. Así el público que crece leyendo comics es muy pequeño y por lo general está ligado también a otras actividades que aquí en EE.UU. tienen un público particular separado. Así la literatura fantástica, ciencia ficción, narraciones distópicas, el género del horror o la literatura de monstruos y los comics todos comparten casi el mismo público en Chile.

En segundo lugar, y esto tiene que ver más con una lectura crítica cultural: el género del horror funciona como una forma de exorcizar o darle una puerta de salida a lo que culturalmente una sociedad ha construido como su oscuro lado B. Pienso por ejemplo cómo Frankenstein retrató en su momento los temores que los límites de la ciencia tenían en una sociedad que parecía estar avanzando y avanzando en este aspecto y ganando más y más poder. De igual forma sucede con todo este tipo de textos: zombies, vampiros, asesinos en serie y un largo etcétera. Creo que la producción de comics de horror está ligada también a esto, a poder representar una salida a los temores que hoy en día son parte de la sociedad chilena.

SC: Sé que te interesan los monstruos y me gustaría saber ¿cómo interpretas los monstruos de estos cómics? o ¿qué podemos entender de un monstruo como metáfora o símbolo?

JSL: Es difícil leer los monstruos puramente como metáforas o símbolos, por lo general eso los despoja de cualquier subjetividad y particularidad que tengan. Creo que cuando estás ante un modelo monstruoso que se ha convertido en un género es más fácil hacerlo; de esta forma las películas, novelas, juegos de videos y comics de zombies pueden ser leídos más fácilmente como metáforas que, digamos, el mismo Frankenstein, o por mencionar lo que interesa a mi paper el Dr. Mortis. Cuando nos enfrentamos a particularidades de este tipo tenemos que intentar marcar las particularidades antes de llevar a cabo una lectura puramente alegórica. Si, el Dr. Mortis representa parte de los miedos de la sociedad chilena, pero su particularidad y subjetividad lo hacen también un personaje interesante de leer en la construcción de una fuerza omnipotente en el mundo de fantasía donde se presenta.

Los monstruos de géneros, como los vampiros, zombies, etc. Pueden ser leídos como metáforas por lo general de preocupaciones sociales: el vampiro en los 80s y 90s podían leerse en vinculación a temas de lujuria, o el temor al SIDA y la ansiedad que provocaba en la sociedad la homosexualidad por ejemplo. Los zombies son monstruos de consumo, que pueden leerse como el sujeto que lo único que hace es comer/consumir, se vuelve un sujeto no pensante que se pudre desde dentro y de ahí que su alimento predilecto sean cerebros, pues busca aniquilar la racionalidad.

SC: ¿Nos puedes recomendar unos cómics o textos literarios de horror o de monstruos de Chile o de América Latina en general?

JSL: De Chile y pensando en comics de horror está la trilogía del Dr. Mortis que es un excelente trabajo que reúne a varios artistas y guionistas chilenos en el rescate de una figura que está en el imaginario de muchas generaciones chilenas. De ahí yo siempre he propuesto que El obsceno pájaro de la noche de Donoso sea leído como una novela de horror a la chilena, encuentro que entrega claves muy interesantes en ese aspecto. Ahora último, si no me equivoco en mayo pasado se publicó Chile del terror – Una antología ilustrada que reúne a varios autores con relatos de terror, para ser honesto no lo he leído pero espero poder hacerme de una copia en mi próximo viaje de vuelta a Chile.

SC: Para terminar, ¿por qué crees que el cómic haya sido un medio importante para explorar las ideas del horror y de los monstruos para los creadores chilenos?

JSL: Creo que la particularidad del cómic, como un arte híbrido que juega entre lo discursivo y lo visual, otorga un vehículo interesante para narrativas que en ocasiones se alejan de los cánones de la realidad y requieren de un respaldo visual para la imaginación. De igual forma creo que el cómic permite que los autores tengan mayor control sobre las particularidades de su creación, es decir, no sólo controlan la discursividad de las mismas sino parte del imaginario visual, cosa que en la literatura sólo se puede lograr a medias. Pienso en el quiebre mismo del lenguaje, que nunca logra ser fiel al imaginario en el cual el lector traduce la palabra, en cambio en el comic siempre vas a tener la guía visual de uno de los autores, una idea de cómo debe lucir aquello que de otra forma tendrías que imaginar. Además creo que la posibilidad de múltiples autores (ya sea tan sólo un guionista y un dibujante) permite que el cómic se convierta en un encuentro de subjetividades desde su propia creación.

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