La ambigüedad sexual y (sub)desarrollo de Gus Fring en «Breaking Bad» – Guest Post by Ruth Rubio Rodríguez

Hace unos días, por costumbre, me puse a ver el nuevo episodio de “Breaking Bad” en casa. El antepenúltimo episodio me dejó en suspenso porque Hank, el cuñado de Walter “Walt” White, finalmente tiene suficiente evidencia contra el protagonista para arrestarlo. Sus arreglos luego fallan al llegar Todd (ahora también los televidentes lo han empezado a llamar “Meth Damon” por hacer metanfetaminas y por parecerse a Matt Damon) y sus tíos Nazis. Esta no es la primera vez que este grupo de mercenarios ha sido contratado por Walter para matar a gente (acuérdense de la quinta temporada cuando Walter necesita deshacerse de los trabajadores del difunto Gustavo Fring). Ahora bien, sabemos que alguien tiene que ser sacrificado porque el programa ha virado por ese rumbo varias veces en el pasado (piensen en Christian “Combo” Ortega, Hector “Tío” Salamanca y Gustavo “Gus” Fring). Cuando empieza el nuevo episodio, no estamos en el medio de la pelea, sino en una analepsis donde Walter y Jessie Pinkman están haciendo metanfetaminas en la caravana vieja que usaron hasta la tercera temporada. Walter sale de la caravana y practica su llamada telefónica con Skyler, su esposa, para explicarle que su jefe le está pidiendo que se quede por unas horas más. Claro, este es una mentira, pero la llamada es muy significativa y simbólica porque tiene muchas capas de entendimiento. Emily Nussbaum, escritora para The New Yorker, escribió un blog fantástico hace poco que resume muy bien estas capas múltiples. En breve, la llamada fue tanto para los televidentes que han prestado atención al descenso de Walter a un monstruo incontrolable como para esos que lo ven como un hombre bueno que ha hecho cosas malas.

Al reflexionar sobre Walt y su transformación durante estas cinco temporadas también me puse a pensar en otros personajes que han cambiado. Por ejemple, Skyler White empezó como la típica ama de casa: cuidando a su hijo, Walter “Flynn” White Jr., quien sufre de parálisis cerebral, y apoyando a Walter antes y después de su diagnóstico de cáncer. Después Skylar se vuelve sospechosa de Walter, con mucha razón, se enoja con él después de saber lo que realmente está haciendo con su tiempo libre, luego acepta y ayuda a Walter en la cuarta temporada y ahora, en la quinta, Skylar se defiende de nuevo. Este desarrollo se ha visto regularmente en la series, pero me gustaría comentar sobre lo que llamaré un (sub)desarrollo en el programa. Mi intención no es menospreciar el desarrollo que ha tenido el impactante Gustavo “Gus” Fring, sino subrayar la importancia de lo que no se ha dicho y explorado en este personaje.

Todos nos recordamos del chileno Gustavo “Gus” Fring representado por el actor italiano Giancarlo Esposito. Cuando nos presentan a Gus en la segunda temporada solamente sabemos que es un establecido traficante de metanfetaminas y el dueño de unos restaurantes llamados “ Los pollos hermanos.” Ya en la cuarta temporada en un flashback que dura once minutos, nos damos cuenta por qué Gus es Gus. Es decir, en el episodio “Hermanos,” esos once minutos nos dejan entrar en algunos de los traumas psicológicos que manejan al empresario. El año es 1989 y Gus está sentado con su compatriota Maximino “Max” Arciniega en la hacienda del narcotraficante Don Eladio Vuente en México. Matan a Max al final de la junta y hacen que Gus vea la escena escalofriante. Lo que más me llamó la atención de esta escena fue la vaga y ambigua referencia a Max y Gus como amantes. ¿Cómo he llegado a estas conclusiones? Primero, sale Héctor Salamanca de la casa y empieza a orinar en la piscina. Cuando uno de los trabajadores lo reprime, Héctor responde, “a ellos [Gus y Max] les gusta lo que ven.” Michael Jensen escribió en su blog que a lo mejor esto se refiere más a la naturaleza bruta y ruda de Héctor que a su reconocimiento de la relación amorosa entre Mas y Gus. Puede ser. También sabemos que Gus y Max supuestamente son chilenos (con ese acento, no creo, pero a lo mejor a Vince Gilligan le sonamos todos iguales en español) y Gus pagó por la educación universitaria de Max. Este tipo de ayuda se hace típicamente entre familia, per ¿entre amigos? No me convence. Las referencias a una conexión romántica entre Gus y Max no solamente me llamaron la atención a mí, sino a varios fanáticos del programa. Alguien le preguntó a Gilligan si los dos personajes tenían una relación romántica y solo respondió con un impreciso, “los televidentes lo pueden interpretar así si quieren.”

Los personajes en esta serie han sido diversos e impactantes, lo cual signigica que los escritores no son tímidos y saben como mantenernos cautivados en este trama. Por eso se me hace tan sorprendente que Gilligan desarrollara varios personajes y dejara este aspecto de Gus sin resolver. Claro, no necesitamos saber si Max y Gus eran amantes para entender que este evento tuvo un impacto enorme en Gus (recuerden que se demoró veinte años para planear su venganza). Lo que sí me molesta es que unos escritores americanos del mainstream todavía ven a los hombre latinoamericanos como narcotraficantes híper-masculinizados. El programa ha tenido mucho éxito en crear anti-héroes que se resisten a las normas. Por eso creo que al haber desarrollado el personaje de Gus, al incluir esta relación con Max, la serie hubiese tenido un personaje que se opone a las normas heterosexuales. Como ya hemos visto, “Breaking Bad” ha construido un mundo donde los televidentes han apoyado a los anti-héroes. Este espacio hubiera sido ideal para desarrollar un personaje como Gus Fring que subvierte las normas del mundo heterosexual.

1 comment

  1. En relación a Gus Frings, hay otro indicio extraño sobre su vida y es cuando invita a cenar a Walter White a su casa, porque al ingresar se dejan ver unos juguetes en el piso lo que haría pensar que Gus vive junto a alguien y además tiene hijos pequeños, pero eso nunca sucede.
    En mi opinión son varias las alusiones a la homosexualidad del personaje pero este detalle me dejó pensando que podría indicar alguna perversidad grave.

Deja un comentario